ADIVINA QUÉ TIENEN EN COMÚN estos individuos: los que se mueren de aburrimiento en clase, los que tienen cinco o seis años de edad, los que usan los aseos públicos, los que andan por la calle sin saber muy bien qué hacer con su tiempo, … ¿Alguna idea?
Pues sí, hay algo que comparten: algunos de ellos escriben. Me refiero a que escriben en las paredes, en las mesas, en los coches, en las puertas o donde sea. A los niños les gusta poner su nombre junto a un monigote. Los mayores dejan profundos mensajes del tipo Viva yo o Lávalo, guarro (en el parabrisas o el capó de algún coche polvoriento) y otros que, por pudor, prefiero no reproducir (especialmente en el baño de la facultad o de un bar de carretera).
Entre todos ellos, el más ingenioso (?) es ese que dice Tonto el que lo lea.
¿Cuántos millones de manos habrán repetido esa frase sobre cuántos miles de paredes, puertas, bancos, asientos de autobús o libros de texto? Es tan popular que las librerías Gandhi de México tienen su propia versión publicitaria:
Empecemos, pues, a fabricar nuestro blog entre todos. ¿Tienes una cámara? ¿No? Entonces, seguro que tienes un móvil, y ese móvil muy probablemente llevará una cámara incorporada. Pues en marcha: ¿quién nos envía las mejores fotografías comentadas de lo que ha encontrado escrito por ahí? Participa y no te quedes ahí mirando, leyendo el blog sin escribir ni una letra. O pronto nos oirás a todos gritando detrás de ti: ¡Lector el que sólo lea…!




Busca un significado
Conjuga un verbo
Resuelve una duda
Traduce
1 respuesta hasta el momento ↓
Nadia // 13 Septiembre 2009 a 15:09 |
Hola Beatriz!
Me alegro tanto que hayas pensado en mi;-))
))))
Un saludo desde Bretana donde hace una media de 19 grados…rrrrhhhhh qué frio……me habria gustado tanto seguir estudiando en Madrid pero bueno ya es mi ultimo ano como estudiante:-(
Que todo te vaya bien
Nadia
p.d: lo siento para los errores pero no consigo poner mi tecleo en espanol!!!!!!!)